Por Angélica Quintero, co-fundadora de La Poción
Hola mis niñas ¿ustedes saben cómo surgió el nombre de Tongolé? Todo pasó en una sala de juntas donde estábamos reunidos con el equipo de marketing para sacar el nombre de la línea de rizos que estaba a punto de salir y cuando llegó mi turno de decir mi opción de nombre, me acordé de mi hija, mi mamá y una palabra que nunca olvidamos: Tongolele.
Todo parte de mi hija Camila, que tiene el pelo súper crespo. De niña le hacían esos rulos apretaditos, con mucho volumen, y mi mamá, su abuela, la veía bailar en la sala (porque esta niña desde chiquita ha sido puro sabor y ritmo, bien "picantica" como decimos en Cali) y le empezó a decir "Tongolele".
Tongolele, era una bailarina mexicana y su pelo era parte de su sello personal. Llevaba el cabello largo, por lo general con ondas o rizos voluminosos que se movían con cada paso de su danza afro-tahitiana.
No sé si la conocen, pero para mi mamá era la forma perfecta de describir a Camila: sabrosita, con carácter, con ese pelo crespo que se movía para todos lados cuando bailaba. Ese apodo se quedó en la familia por años.
A medida que fue creciendo y llegó a la adolescencia, Camila comenzó a sentirse incómoda con sus rizos, perdiendo el gusto que sentía cuando bailaba de niña. Por eso, antes de salir, solía alisar su cabello casi a diario. En una ocasión intentó hacerse la keratina, pero me opuse porque hasta que no cumpliera la mayoría de edad, no le iba a permitir someter su cabello a ningún tratamiento químico y menos, después de todas las experiencias que yo tenía con estos procesos químicos. Ella no sabía todo lo que implicaba tomar una decisión de esas y aunque Camila insistió e insistió, la keratina nunca estuvo abierta a una discusión mientras viviera en la misma casa y la plancha, por su parte, no se la podía prohibir, de modo que fue su alternativa durante varios años.
Por otro lado, en La Poción llevábamos tiempo con la idea de ampliar el portafolio. Ya teníamos productos fuertes para la reparación y cuidado capilar, pero nos faltaba una línea pensada específicamente para cabello crespo, que es una necesidad clarísima en Colombia y que sentíamos que no estábamos atendiendo en ese momento. Empezamos a trabajar en esa línea nueva pensando en solucionar la necesidad de todas mis niñas crespas, pero todavía en ese momento no teníamos nombre.
Cuando llegó el momento de crear la línea, en una reunión con el equipo de marketing estaban dando nombres y a mí se me ocurrió levantar la mano mientras todos hablaban y mencionar lo de "Tongolele", contando la anécdota de mi mamá y Camila bailando en la sala. Al equipo le encantó la historia y el sonido de la palabra, pero era un poco larga para una marca, así que la acortamos a Tongolé. Nos gustó porque mantenía el espíritu del apodo original: sabrosita, con picante, y crespa. Justo lo que queríamos transmitir con una línea para cabello rizado: que el crespo tiene sabor y personalidad propia. Y sí, mis niñas, así nació el nombre del producto más amado de todas mis PociónLovers rizadas.
Lo que construimos pensando en ustedes:
Shampoo para Rizos Tongolé: Es un shampoo hidratante y sin sulfatos diseñado especialmente para cabellos rizados o deshidratados/resecos. Su fórmula está pensada para realzar la textura natural del cabello ondulado/rizado, respetando su estructura única.
Tratamiento Acondicionador para Rizos Tongolé: Es un acondicionador formulado para restaurar, suavizar y proteger el cabello ondulado/rizado. Ideal para aplicar después del shampoo.
Mascarilla para Rizos Tongolé: Es una mascarilla hidratante diseñada para revitalizar cabellos resecos, dañados o con frizz. Su fórmula rica en aceites naturales brinda hidratación profunda, elasticidad y control, dejando el cabello suave, brillante y definido.
Crema para Peinar Leave On: Es una crema de peinar formulada para definir, proteger y suavizar el cabello. Ideal para controlar el frizz, facilitar el peinado y mantener los rizos hidratados durante todo el día sin apelmazarlos.

Camila, con los años, fue soltando la plancha (la keratina nunca se la hizo) y hoy ama usar su cabello rizado y eso ha sido porque fue una de las primeras en probar los productos de Tongolé mientras los desarrollamos en el laboratorio; de hecho, Camila ahora no cambia sus rizos por nada. Y cada vez que alguien pregunta por el nombre de la línea, es bonito poder contar que viene de un apodo de su abuela, de una niña bailando en la sala y de las ganas de hacerle un producto que solucione la necesidad al cabello crespo colombiano.
Con cariño, Angélica Quintero Fundadora, La Poción